“Han pasado 51 años de la masacre del 2 octubre en Tlatelolco, pero los mexicanos no olvidamos el acontecimiento más trascendente de México en la segunda mitad del siglo XX.” [1]
La corrupción y el autoritarismo desencadenaron México 68. Quienes participaron en los 146 días que duró el movimiento estudiantil jamás lo olvidarán. El 2 de octubre sobrevino la masacre, y no solo afecto a México, que en ese entonces era mejor conocido como Distrito Federal, sino que a todo el país. Gracias a la Gobernación de Gustavo Díaz Ordaz, un país entero estuvo en luto, quizá con miedo, pero también con hambre y sed de venganza.
“Nunca se habían visto en México manifestaciones espontáneas tan grandes y tan extraordinariamente vivas como las estudiantiles. Hubo una, creo, de apoyo a la Revolución Cubana, hace muchos años, pero no tuvo esa envergadura. En realidad, el Movimiento Estudiantil sacudió a la sociedad mexicana y por eso el gobierno empezó a tener tanto miedo.” [2]
Investigando un poco más a fondo sobre este tema, entreviste al señor José Meléndez Chaves. Un hombre que aproximada mente tenía 19 años en aquel entonces, él vivía en León Gto. Pero toda su familia vivía en México D.F. al escuchar los hechos sucedidos y asustado por el bien estar de su gente, contacto a un familiar para confirmar que su familia estuviera bien.
El señor José con un nudo en la garganta, nos relató los hechos desde su punto de vista, recordando aquella matanza, como el hecho histórico más cruel que él ha visto a lo largo de su vida, ya que el gobierno es tan egoísta que no le intereso la vida de cientos de estudiantes que eran el futuro de un México más preparado, al contrario, a punta de pistola termino con la vida de aquellos jóvenes que solo exigían una escuela pública. Es indigno y espantoso recordar que no solo el gobierno sino instituciones públicas que están para apoyar a la sociedad hayan participado en esto. Como el ejército con sus armas aniquilaron sin piedad y los bomberos utilizaron el agua para limpiar cualquier rastro como si fuera una simple cosa sin importancia.
Concluyo su relato con unas palabras que tocaron mi corazón. “Lo único que me queda por hacer es mirar a mis nietos que ahora están en la universidad y agradecer a cada uno de aquellos jóvenes que dieron su vida por un trato más justo. Creo que pagaron más de lo que tenían que pagar.” [3]
“Hoy por hoy México cuenta con una oposición, una crítica, una rebeldía que le debe todo a la lucha estudiantil de 1968. Un pueblo heroico se responsabiliza de su vida y construye su propia historia, una historia en la que la memoria sea patrimonio de todos los mexicanos.” [2]
Perelló M., (1968). Fotografía [Imagen digital]. Recuperado de https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Estudiantes_sobre_cammi%C3%B3n_quemado_(A68).JPG
[1] Autor desconocido.
[2] Elena Poniatowska (1932) La noche de Tlatelolco, Testimonios de historia oral, De noche vienes, Fuerte es el silencio, El tren pasa primero y La piel del cielo. Recuperado de https://profesorisaacgarciariosestuamigo.files.wordpress.com/2012/04/la-noche-de-tlatelolco.pdf
[3] José Meléndez Chávez (2019) relato en vida propia.
